En nuestro taller de risoterapia no solo invitamos a liberar al niño que todos llevamos dentro, sino también a descubrir la dicha en lo simple: jugar con un globo, danzar al compás de la música y compartir vivencias diversas con nuevas personas.
No hace falta experiencia previa, ni saber bailar, ni tener ganas de hablar en público. Se viene con ropa cómoda y poco más.